Un instante.
Todo se reduce a un segundo en muchas oportunidades. Nacemos y morimos en
un instante, quién sabe cuando, dónde.
Qué nos repara el destino?
Yo no sé del destino,
sólo sé de mis vidas, mis muertes,
mis fracasos, mis alegrías
o simplemente no sé nada.
La felicidad, efímera, así la llamo yo.
Momentos de felicidad, sólo momentos
Se esfuma tan rápido como la velocidad
de la luz.
Y sólo sé que camino, no sé donde me
dirijo, ni tampoco sé porque lo hago.
Impulso,
Impulsos.
La música del Alma,
el silencio que me deja sorda.
Las palabras sin decir,
sin sentido,
las palabras inolvidables.
Tengo un corazón después de todo,
quizá sea de otro color, color azul
o no lo sé.
Danza para mi con un vestido Azul,
cierra los ojos, danza,
has de cuenta que te te estoy contemplando,
y si quieres has de cuenta, también, que estoy
contigo. Sus palabras fueron esas.
Cuánto es lo que perdemos?
Quiero decir, cuando tenemos algo o a alguien,
simplemente parece que lo tenemos,
pero si lo perdemos por nada,
Cuánto hemos perdido?
Somos tan idiotas que lo realmente importante
es más importante aun cuando ya no lo tenemos.
Y qué es la vida?
Nuestras miserias,
o vivir sin saber cuando va a terminar,
tratando de estar lo mejor posible.
No lo sé, alguien lo sabe?
Miro dentro mío,
hay una mancha negra,
un agujero negro por llenar,
quizá un vacío.
Me siento títere,
juguete del destino.
La vida se reduce
a recuerdos,
sueños,
la vida puede durar sólo un instante.
Pero yo no sé de la vida,
sólo que estoy en ella y camino.
Me arrepiento de lo que hice mal
de lo que no hice,
me alegro de lo que hago bien, o de mi pequeños logros.
Lo maravilloso,
son los pequeños momentos,
de eso está hecho todo.
De pequeños momentos.
De pequeñeces.
y estoy aquí, pero no descubrí para que.
jueves, 19 de junio de 2008
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