domingo, 11 de noviembre de 2007

Yo*

Me siento,
me acomodo poco a poco, mi cuerpo se desliza casi tranquilamente,
la respiración que antes galopaba velozmente ahora está calma.
Voy sintiendo como mi cuerpo va adoptando la forma más comoda,
quedo relajada mirando el techo, casi sintiendo que puedo atravezarlo
o que no está y mi única visión es el inmenso cielo, las estrellas y la luz
de Luna.
Como una cajita músical le doy cuerda a mi corazón, que arranca suavemente.
Casi todo el tiempo me pregunto que hago aqui?
Podré saber como un dulce cuento el final, para luego ver con claridad un nuevo
principio. Respiro, la sangre corre por mi venas como un mar sin salida. Muchas
veces furioso otras con paz o indesifrable. Qué es estar con vida, estoy viva?
Algo me hace pensar que es todo una conspiración de no sé quién, es cómo un video
juego, dónde nos otorgan vidas, las tomamos, las desperdiciamos, las aprovechamos
o sólo las tenemos valla a saber para que. Todo es un cuestionamiendo razonable o no.
Constante.
Ahora me transformo en un pequeño barrilete, floto en el cielo de noche. Un barrilete
como cuando era pequeña. Hicimos uno con mi padre con muchos colores, fuimos
a remontarlo, me llevó en bicicleta, recuerdo. Al llegar ante ese cielo inmenso, brillante,
me agarré un pié con los rallos, lloré mucho, pero él me levantó, secó mis
lágrimas y pronto el barrilete estaba en el cielo. Hay mucho de eso en mi vida, cuantas
veces sequé mis lagrimas para seguir adelante.
También con mis ojos de niña, aprendí el delicado trabajo de saber esperar. Era la mañana,
mis hermanos se iban al misterioso colegio con las mochilas llenas y en los bolsillos mi madre
les preparaba alfajores, galletitas, juguitos o lo que fuere, miraba recostada sobre mi cama
q estaba abajo de las camas de mis hermanos, camita marinera, creo que hacia mas que mirar,
mis ojos seguian cada movimiento, a travez de la puerta hasta que se iban y me quedaba algo
desalmada, intrigada. sólo queria levantarme y ir con ellos. Tantas veces le he sacado cosas
de sus mochilas, así me quedaba con algo supongo.
Los recuerdos son algo tan maravilloso, tenerlos guardados,
mantenerlos vivos, guardar más y más. Es increible, nadie nos
los puede quitar, al pasar los años están ahí, en un rincón profundo de
nustra Alma.
Sueño despierta, desde siempre. Son inalcansables los sueños si no hacemos
nada para llegar. Me apagué,me encendí, quizá unas cuantas veces más que
los latidos de mi corazón. No hace falta dejar de respirar para morir, sólo quiero
pensar que tengo muchas cosas por las cuales quiero vivir. De un segundo a otro,
todo puede cambiar. Todo puede terminar o comenzar. Y estoy aquí, que hago por mi,
hago algo? Algo debo hacer, con doble sentido. Si no haría nada ya no estaría en éste
mundo de papel. Me siento sola, no es necesario estar fisicamente sóla para estar sóla
en verdad, y esas veces que me encuentro así es cuando pierdo el rumbo, y surgen miles pero miles de preguntas, muchas sin respuestas. Pero realmente estoy acompañada aunque
muchas veces sienta lo contrario.

LLueve ahora, llueve en mi ojos y afuera, adentro. LLuve en todos lados, sobre mi cabeza...
estoy empapada, mi pelo esta chorriando, miro arriba, las gotas caen sobre mi rostro,
empapan mi Alma blanca, sobre mis pies hay mucha agua, mis pies fríos, transparentes.
Veo mi reflejo completo sobre un charco que se formó. Agua por toda la casa. LLuvia.
Es que no importa si estoy afuera o adentro, porque la lluvia está sobre toda mi casa,
sin techo. Porque yo estaba contemplando el cielo hace un instante. Corro, salto por todos
lados. que está pasando? estoy acelerada, sin pensar en nada de lo que hago. Sólo vivo.
Me acuesto sobre el piso giro para un lado, para otro. Me voy a tranquilizar, soy niña,
me veo como una pequeña niña. Me siento, me esta dando frío, estoy empapada.
Voy a pararme lentamente cerrar mis ojos, respirar.
Al abrir mis ojos, pude ver que mi reflejo en el agua seguía intacto, sólo que me detuve a observar con mucha atención. Mi reflejo sobre el piso era mi cuerpo desnudo, brillante.
Como si mi alma se desprendiera de mi cuerpo, la veo salir de el, flota al lado de mi cuerpo,
solo puedo verlo por el reflejo, me toco el cuerpo, tengo mi ropa, y estoy seca, pero todo está absutamente mojado, y no llueve sobre mi. Siento desmayar. Todo está negro, parpadeo
seguido hasta que caigo.

Calor calor.
Despierto, está el cielo justo donde estaba. Otra vez le doy cuerda a mi cajita musical.
Estoy calma.
Calma