Amarillo.
Blanco...
y Lluvia.
Sonando el techo está,
los autos pasan y hacen olas imaginarias,
que yo sólo escucho.
Los colectivos hacen de viento pasajero.
y mis oídos imaginan lo que no ven.
Una pelotita con pinches bajo mi pie derecho,
para ocupar espacio sonoro.
La lluvia cae finita, los árboles se estremecen,
las hojas caen.. caen sobre el mar que no existe.
Mi persiana casi baja,
yo casi de espaldas a ella,
y por ese espacio que queda antes de bajarla del todo, veo
ese otro mundo que imagino y que no veo por completo.
Amarillo,
inmenso.
El cielo y yo nos parecemos hoy.
Mi estado de no sé que.
Y la hora que no encaja con la luz
me fastidia.
martes, 1 de diciembre de 2009
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