No sé de dónde vengo,
ni tampoco dónde voy.
Le dijo su Alma en la
obscuridad.
peinó su cabello
de arriba a abajo.
Su cabello corto,
como una muñequita de colección
que ya no se vende,
antigua.
sobre el piso frío,
pero ella no lo notaba,
sólo pensaba en ver la luz.
En ver sus alas imaginarias
despegar,
sólo volar por el cielo.
Una dulce melodía flotando
en la inmensidad de sus ideas
muertas.
Dulce para apagar lo amargo de
su dolor,
melodía para callar al silencio
ocupando el espacio vacío.
pero Elian no escuchó,
porque ella ya escucha poco.
No se cuantas vidas recorrí,
pero sé que debo vivir una más
para saldar mis errores
o horrores.
Para disfrutar de las cosas bellas
que tiene este mini teatro
dónde todos somos titeres
y yo soy una muñequita
torpe y muerta.

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